Según el Diccionario de la Lengua española el término de Valentía se refiere al esfuerzo, vigor y decisión para hacer las cosas, pero también aparece como arrogancia, jactancia de las acciones de valor y esfuerzo. En otros diccionarios se define como el coraje frente al peligro, la dificultad o el dolor. A su vez aparece como un hecho heroico realizado con valor. En este sentido la valentía se define como la manifestación externa del valor, y connota decisión y arrojo.

La valentía es una cualidad de las personas que actúan con valor, con esfuerzo, vigor, aliento, ánimo, arrojo y osadía.

Los hechos y hazañas heroicas que la historia recoge han sido realizada por personas valientes; no obstante para ser una persona valiente no es preciso realizar una hazaña o hecho heroico sino demostrar una actitud valerosa ante los hechos de la vida cotidiana que lo requieran.

PARTICULARIDADES 1 Y 2 PRIMARIA

La enseñanza de la valentía en la enseñanza primaria, si bien en el primer ciclo mantiene aún muchas de las características del desarrollo de los niños y niñas de la primera infancia, dadas las nuevas condiciones organizativas que el nuevo medio, la escuela, impone, se expresa en formas cada vez menos concretas que en la educación infantil, lo cual está dado por el desarrollo evolutivo que han de alcanzar los alumnos en el segundo ciclo, y que requiere de algunas nuevas maneras y métodos de la labor educativa del maestro.

Una de los contenidos más importantes a incorporar se refiere al relato de los hechos y hazañas heroicas que la historia del país reconoce que han sido realizadas por personas valientes, para lo cual se buscará en la bibliografía histórica nacional algunos ejemplos bien relevantes, destacando sobre todo como la persona valiente supo sobreponerse a sus propios temores y debilidades.

Ha de insistirse, por lo tanto, en destacar que para ser una persona valiente no es preciso realizar una hazaña o hecho heroico sino demostrar una actitud valerosa ante  los hechos de la conducta habitual que lo requieran, insistiendo en que la superación de los miedos es una de las maneras más importantes de ser valientes.

Los ejemplos a mostrar pueden ser: mártires y héroes de la patria que hayan realizado acciones heroicas, o personalidades muy relevantes de otros países o de la propia comunidad de reconocida valentía, anécdotas y relatos de personajes de los cuentos, vídeos y dibujos animados, de las personas que en diversas profesiones, oficios, y deportes, dan muestras de una gran valentía, ya en un plano un poco más elaborado y donde sea factible demostrar la conducta valerosa, que no siempre ha de ser un acto evidente, pero sí factible de ser relacionado con una conducta valerosa, como sucede con el oficio de un salvavidas, las acciones de los miembros de la Cruz Roja en los desastres naturales, la de un médico que atiende enfermos con patologías trasmisibles, entre otras.

Es importante comenzar con ejemplo sencillos a demostrarles a estos niños y niñas que el ser valiente no siempre significa hacer un acto heroico, sino que en la vida cotidiana, hay muchas ocasiones en que es posible demostrar esa valentía, como puede ser el reconocer que se ha cometido una falta aunque nadie lo haya visto hacerla.

PARTICULARIDADES 3 O SUPERIOR PRIMARIA

La formación de la valentía en los alumnos del segundo ciclo ya no se dirige tanto a la demostración de ejemplos externos demostrativos de una conducta valerosa, que no obstante, han de seguirse trabajando, como al desarrollo de acciones dirigidas a la concienciación y formación internas propias de dichas conductas valientes.

En este sentido la valentía ha de ser dirigida hacia la fuerza interior de los alumnos, que les haga ser consecuentes con su comportamiento, sus actos, y la asunción de sus propios errores, y enfatizarles que la conducta valerosa puede implicar riesgos o críticas, pero que debe ser siempre expresada independientemente de las consecuencias. Así, si un niño o niña comete una falta en clases, o algo sucede negativo y no se sabe quien es el culpable, el maestro ha de trabajar para que sus alumnos sean capaces de reconocer que cometieron dicho error, y que eso forma parte de una conducta valerosa.

También en este sentido el valor se forma cuando se asume y defiende un criterio o punto de vista, aunque esto pueda ir contra la opinión general.

Ejemplos de personas en lucha contra la adversidad, la discriminación, la xenofobia, la intolerancia social, cultural y religiosa, constituyen formas de demostrar la conducta valerosa, y que demuestran esfuerzo, vigor y decisión en sus actos sin amedrentarse ante las posibles consecuencias hacia sí mismos.

De igual manera el análisis de situaciones en las que se defienda lo que es correcto, o se está cometiendo una injusticia, o violando algún derecho, han de ser modelos para actividades cotidianas en el aula para desarrollar la valentía.

También demostraciones relevantes de la historia en las que se muestre la realización de conductas valerosas y que han significado ejemplos significativos para toda la humanidad han de ser actividades a desarrollar con los niños y niñas de este segundo ciclo.