El término sensibilidad aparece definido en el Diccionario de la R.A.E. relacionado con la física, la biología, la psicología, entre otros. En esta última acepción se plantea como la facultad de sentir, propia de los seres humanos y la propensión natural del hombre a dejarse llevar de los afectos de compasión, humanidad y ternura. Asimismo refleja la tendencia natural del hombre a sentir emociones, y sentimientos, y la capacidad de entender y sentir ciertas cosas, como el arte.

El Diccionario de términos psicopedagógicos de la Asociación Mundial de Educadores Infantiles da una definición que la relaciona muy de cerca con el concepto de reflejocondicionamiento al destacarla como la propiedad del organismo de reaccionar a agentes no vitales que se convierten en señales de los agentes que sí son biológicamente significativos, si bien al hablar de sensibilización la ubica como el aumento de la sensibilidad que se produce fundamentalmente por los efectos de la compensación y la ejercitación.

La sensibilidad es entonces considerada en sus términos más estrechos con el desarrollo psicológico del hombre, como la capacidad humana para percibir y comprender el estado de ánimo, el modo de ser y de actuación de las personas, asimismo de la naturaleza de las circunstancias y los ambientes en que la misma se manifiesta, y que se valora como una base importante para el desarrollo de un comportamiento cooperador y solidario hacia los demás.

PARTICULARIDADES 1 Y 2 PRIMARIA

La sensibilidad puede entenderse como la facultad de experimentar impresiones físicas, y esto es una función que corresponde a los nervios, y se relaciona directamente con el proceso psíquico de la percepción, pero también con la facultad de sentir vivamente, y en este caso se conecta con la emotividad, los sentimientos de compasión y de comprensión, y directamente con todas las manifestaciones de la conducta humana. Desde este punto de vista la sensibilidad está muy concatenada con los procesos afectivos.

El alumno debe ser sensible a las cosas de su entorno, pues este es el primer paso para poder sentir hacia aspectos más complejos de la actividad humana, como es la paz. La sensibilidad, como valor o cualidad humana, si bien como todo valor no puede trabajarse de forma pedagógica de manera directa, sino mediante actividades que en su base promuevan el afloramiento de sentimientos y de conocimientos, puede ya en el caso de los alumnos que están en el primer ciclo y, dado por las nuevas condiciones organizativas que la escuela impone, realizar actividades muy diversas en las que se introduzca un grado de verbalización y concienciación de las acciones realizadas, es decir, un análisis cognoscitivo, si bien elemental, de las mismas.

Al alumno hay que enseñársele a emocionarse por las cosas bellas, pues ello constituye la base sobre la que la sensibilidad, en su sentido más general, se forma, y a su vez percatarse y poder analizar porqué eso es así. Y en la medida en que se le construya un mundo interior en que prime la sensibilidad, asimismo será capaz de verterlo hacia los demás, hacia su grupo social, hacia la humanidad como un todo, y a su más preciado don: la paz.

PARTICULARIDADES 3 O SUPERIOR PRIMARIA

Los alumnos del segundo ciclo, por un mayor desarrollo de su pensamiento, pueden hacer análisis críticos de sus emociones y sentimientos, y que hechos los provocan. Dado que la sensibilidad se entiende como una propiedad del organismo humano de reaccionar a agentes no vitales que se convierten en señales de los agentes que sí son biológicamente significativos, es posible mediante las vías del condicionamiento relacionar hechos y sentimientos, objetos y acciones. De esta manera si bien se relaciona directamente con el proceso psíquico de la percepción, en el hombre también se relaciona con el sentir vivamente con respecto al mundo que le rodea, donde cada objeto no solo tiene un valor de orden cognoscitivo, si uno también de orden subjetivo, afectivo. Es por ello que la realización de actividades que promuevan el goce estético, al igual que sucedía en el primer ciclo, constituyen una base importante para el desarrollo de la sensibilidad, si bien ahora no se quedan al nivel del sentir, sino que se incorpora el análisis de las vivencias, para poder establecer el porqué del sentir. Ello refuerza la sensibilidad al hacerlo un hecho directamente asequible a la conciencia.  

El primer paso para sentir hacia los aspectos más complejos de la actividad humana, es el ser sensible a las cosas del entorno, por eso es que los  maestros han de promover acciones en sus alumnos hacia la relación afectiva positiva de todo lo que les rodea, particularmente de sus iguales y de aquellos que no lo son. De igual manera el amor hacia las diferentes manifestaciones del arte, a la música, a una creación plástica, a una narración literaria, entre otras muchas manifestaciones de la conducta humana, y que tienen en su base la posibilidad de sentir, de emocionarse ante el hecho visto, son formas para desarrollar la sensibilidad de los alumnos hacia  los hechos del mundo circundante. En este caso se conecta con todas aquellas actividades y procesos que producen emociones, como pueden ser entre otras muchas acciones, la realización de visitas y paseos a lugares que por su significación histórica o artística causan una gran impresión en los escolares.

Para poder formar una verdadera cultura de paz se hace entonces primordial e indispensable desarrollar la sensibilidad en los alumnos hacia los fenómenos sociales y culturales, y hacia su propia sensibilidad. Esta, como valor o cualidad humana, ha de hacerse mediante actividades que en su base promuevan el afloramiento de sentimientos, y no solo de conocimientos, actividades que han de ser muy diversas pero en las que siempre prime lo afectivo.

Y lo que distingue una clase u otra actividad pedagógica enfocada a formar la sensibilidad, es que se desarrollen vivencias positivas y los alumnos se emocionen vivamente ante lo que se les enseña.