Según el Diccionario de la Real Academia española la bondad es la natural inclinación a hacer el bien, de hacer las cosas con cortesía, la cualidad de lo bueno, de la acción buena.

La responsabilidad es un concepto amplio que abarca diversas facetas del comportamiento humano. Se suele conceptuar, según plantea la R.A.E., como la capacidad en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente, o el cargo, compromiso u obligación moral para alguien del resultado en una cosa o asunto determinado.

También la señala como el cumplimiento de las obligaciones o cuidado al hacer o decidir algo, tal como la obligación de responder ante ciertos actos o errores.

Otros diccionarios la definen como el aceptar un compromiso u obligación, o la virtud de ser la causa de los propios actos, es decir, el deber de asumir los actos propios

El Diccionario Psicopedagógico de la Asociación Mundial de Educadores infantiles la define como la habilidad que el individuo tiene de estar comprometido con sus propios actos o acciones.

Finalmente, en su sentido más general, entonces un sujeto responsable es aquel que conscientemente es la causa directa o indirecta de un hecho y que, por lo tanto, es imputable por las consecuencias de ese hecho, que asume y que se valora como valor por excelencia de los seres humanos libres.

PARTICULARIDADES EDUCACIÓN INFANTIL

La responsabilidad se define como la cualidad que profesan las personas que ponen cuidado y atención en lo que hacen o deciden, y como tal implica la libertad.

Una persona responsable es aquella que está obligada a responder de ciertos actos. A su vez indica la competencia de un individuo.

Al niño pequeño hay que enseñarle a que ponga cuidado y atención en lo que hace, esto se puede trabajar durante  cualquiera de las actividades que se  realizan en el centro, por ejemplo, cuando se le encomienda una tarea, hay que enseñarle a que la lleve hasta el final y la cumpla bien.

Se le pueden dar a los niños sencillas tareas que estén de acuerdo con sus posibilidades físicas y su nivel de desarrollo psíquico, siempre haciéndolo consciente de que son responsabilidad.

También mediante trabajos colectivos donde la responsabilidad, de grupo e individual se ponga de manifiesto, siempre que cada niño tenga una parte de la tarea a cumplir.

Se ha de educar también la responsabilidad  en el cumplimiento de los hábitos que se le enseñan en la escuela y en el hogar, y en la atención y cuidado que deben prestar a la actividad docente.

El niño debe aprender a diferenciar entre el juego y el trabajo, que implica siempre una determinada responsabilidad.