El respeto a lo ajeno implica conocer y sentir que no se debe disponer de lo que no es propio, y si en un momento determinado necesitamos de algo que no es nuestro, no podemos tomarlo si no contamos con la aprobación  de  su dueño

Pero es también algo más. Es saber apreciar, reconocer y cuidar el trabajo de los demás, como por ejemplo no destruir los bienes materiales que realizan otras personas y de los cuales nosotros nos servimos, tal como la limpieza de la ciudad, el cuidado de los árboles del parque, etc.

Algo muy importante a tener en cuenta en este valor fue lo dicho a mediados del siglo XIX, por el presidente mexicano Benito Juárez, el cual expresó su famoso apotegma, que todavía se enseña en muchas escuelas, “El respeto al derecho ajeno es la paz”.

PARTICULARIDADES EDUCACIÓN INFANTIL

Con sencillas palabras, mediante actividades propias de su edad, el niño ha de relacionar el respeto a lo ajeno con la paz.

Este respeto es un valor a formar desde las primeras edades de la vida, el niño pequeño aún no tienen noción de lo que le pertenece o no, no sabe tan siquiera que el es un ser independiente de los demás, pero en la medida en que su intelecto avanza, y se desarrolla emocionalmente, comprende lo que es suyo y lo que no lo es, aunque pasa por una larga etapa en que todo lo quiere para sí. No obstante, es necesario enseñarle que no debe quitarle intempestivamente a un amiguito lo que es suyo, no tomar en ningún caso lo que no es suyo sin consentimiento del dueño, cuidar y respetar, por ejemplo, el trabajo de la persona que limpia en la escuela, el del jardinero que cuida y siembra las flores del jardín, entre otros.

Para trabajar con los niños las nociones sobre el respeto a lo ajeno, hay que  comprender que a esta edad, aunque conozcan cómo deben actuar, no les es posible  hacerlo siempre de acuerdo con las normas, o sea, que pueden variar su conducta según el grado de interés o atención que despierte una situación, es por ello que no basta darle el conocimiento, sino que debe despertarse el interés por realizar la conducta deseada, de este modo se trabajará también sobre la formación y desarrollo de las  emociones y sentimientos de los niños.

Esto quiere decir, que el proceso por el cual el niño siente la  necesidad  de actuar de acuerdo con una norma es lento y dependerá de cómo se trabaje para lograrlo. La comprensión de lo que se consideran buenas o malas acciones en  la actuación  de  los demás resulta importante para la formación de los niños de 3 a 6 años. Para esto deben  aprovechase determinadas  situaciones que se presenten en  el transcurso del día en el centro infantil para hacerles notar estas acciones en los demás.