El respeto se define en la mayor parte de los diccionarios más que como un valor respecto  a otros valores, acciones o comportamientos, que como valor en sí mismo. Así aparecen muchas acepciones como respeto a la diversidad, hacia los demás, hacia lo ajeno, entre otras.

El respeto como valor se define en el Diccionario de la R. A. E. como la veneración, la consideración, deferencia o acatamiento que se hace a alguien o algo. También lo implican como el reconocimiento del valor de algo.

Otros diccionarios añaden las definiciones del reconocimiento del valor inherente y los derechos de los individuos y de la sociedad. Es un valor moral que faculta al hombre para el reconocimiento, aprecio y valoración de las cualidades de los otros y de sus derechos, ya sea por su conocimiento, experiencia o como personas.

En suma, es reconocer, apreciar y valorar a la persona, así como a los demás, estableciendo lo que cada uno puede o no hacer, como base de la convivencia grupal. Respetar a alguien es tratarlo de acuerdo con su dignidad.

De igual manera se define que el respeto no solamente se aplica hacia las leyes o la actuación de las personas, sino que se imbrica con la autoridad que los padres ejercen sobre los hijos, los maestros con sus alumnos, etc.

Sin embargo el respeto también suele relacionarse con el miedo, el temor, el  recelo o la aprensión hacia una idea, un objeto, un concepto o determinado tipo de actuación.

PARTICULARIDADES 1 Y 2 PRIMARIA

El respeto puede definirse como la veneración o acatamiento que se hace a alguien, al que se tiene miramiento, consideración y deferencia. Como tal puede tener muchas variantes: respeto personal, al bien común, a lo ajeno, al patrimonio nacional, al grupo social, al país, a los pueblos.

El respeto es el reconocimiento del valor inherente y los derechos de los individuos y de la sociedad. Es principalmente el proceso de aceptar a los otros tal como son, con sus cualidades y sus defectos, y valorarlos como tales, teniendo en cuenta todos sus defectos y virtudes

Respetar el bien común es saber apreciar, reconocer y cuidar todo lo que rodea al hombre, en el plano social, cultural y natural, y que constituye un patrimonio de todos. Implica también reconocer el trabajo de los otros, no destruir los bienes naturales y materiales que nos rodean, y de los cuales se puede uno servir, como son los bosques, las playas, las reservas naturales, los edificios, los parques, los monumentos y centros de cultura, en fin todo aquello dado por la naturaleza o creado por el hombre, y que existen para el disfrute de todos.

Es por eso que desde el primer ciclo se deben trabajar con los alumnos actividades que los relacionen con el respeto todo lo que les rodea y que es parte de todos, y en cierta medida de los conocimientos, comportamientos y actitudes propios de este valor.

Como los alumnos del primer ciclo tienen aún muchas características de la primera infancia a la cual aún pertenecen por regularidad del desarrollo, las actividades a realizar con ellos deben tener un carácter bien concreto y fácilmente cognoscible mediante las acciones prácticas que realicen (cuidar el huerto, limpiar los jardines, visitar a obreros, pasear por los parques, etc.), tratando de realizar con ellos actividades grupales que involucren acciones que impliquen la posibilidad de hacerles conocer que eso se hace por el bien de todos y porque pertenecen a todos.

Los juegos de roles constituye aún una vía metodológica importante para trabajar el respeto al bien común, puesto que en los argumentos puede fácilmente inducirse acciones lúdicas que refuercen este contenido, tales como los guardabosques cuidando las reservas naturales, los constructores haciendo un hospital o una escuela, los agricultores sembrando plantas para reforestar, entre otros muchos.

Pero también en la escuela ha de enseñarse a los alumnos del primer ciclo a no romper plantas del jardín, no maltratar el mobiliario escolar, no pintar las paredes. Cuidar los  libros de la biblioteca, esculturas, pinturas, etc.

El respeto al bien común es un valor a consolidar en el segundo ciclo, pues ya los alumnos son capaces de discernir intelectualmente la significación que el respeto del bien común puede tener en diversas aspectos de la vida cotidiana, del devenir social y de la existencia de la naturaleza que les rodea, lo que les permite asumir e interiorizar en mayor medida las actitudes, conocimientos y contenidos que componen este valor

Estos escolares mayores del segundo ciclo, que ya han asimilado nociones más consolidadas del respeto al bien común, deben ser dirigidos en sus acciones hacia el medio social, pues el respeto no es solo hacia los que le rodean, sino también hacia las cosas del mundo social que se disfrutan en común, y continuar trabajando a la vez hacia el medio natural, que se relaciona con contenidos tan importantes como son la educación ambiental, la consideración del cambio climático y la preservación de la naturaleza, el cuidado y atención de todo lo que rodea en bien de todos.

En la comunidad y en las ciudades hay bienes de uso y disfrute de toda la población, por lo que es necesario reforzar en estos alumnos del segundo ciclo el considerarlos, tales como no ensuciar echando papeles y restos de comidas  en las calles, parques, fuentes, teatros, cines.

No maltratar los animales y plantas de parques y jardines zoológicos, ni romper asientos de lugares de uso común  como los cines, bibliotecas, salas de vídeo, teatros, etc.

Cuidar el  patrimonio artístico y cultural de la ciudad donde se vive (edificios conventuales, archivos y bibliotecas, pinturas y ornamentos) es otra acción a consolidar en los escolares mayores.

Es por ello que la realización de campañas, visitas y excursiones y otras actividades colectivas dirigidas al respeto del medio ambiental y social, son acciones que desarrollan el respeto y la consideración a la labor de todos, y que empieza por la propia labor personal.

De igual manera, dada su mayor desarrollo intelectual y posibilidades físicas los escolares del segundo ciclo pueden asumir tareas que impliquen un comportamiento activo hacia el respeto del bien común, y profundizar en los conceptos, estudios e investigaciones que comprueben la necesidad de actuar de modo activo en la preservación de los bienes comunes naturales y sociales.

La pertenencia a asociaciones que promueven el bien común puede ser una vía extra-docente importante para consolidar este respeto al bien común, por lo que debe estimularse la incorporación de los escolares primarios a este tipo de actividades, bajo la dirección y coordinación de la escuela.

PARTICULARIDADES 3 O SUPERIOR PRIMARIA

El respeto al bien común es un valor a consolidar en el segundo ciclo, pues ya los alumnos son capaces de discernir intelectualmente la significación que el respeto del bien común puede tener en diversas aspectos de la vida cotidiana, del devenir social y de la existencia de la naturaleza que les rodea, lo que les permite asumir e interiorizar en mayor medida las actitudes, conocimientos y contenidos que componen este valor

Estos escolares mayores del segundo ciclo, que ya han asimilado nociones más consolidadas del respeto al bien común, deben ser dirigidos en sus acciones hacia el medio social, pues el respeto no es solo hacia los que le rodean, sino también hacia las cosas del mundo social que se disfrutan en común, y continuar trabajando a la vez hacia el medio natural, que se relaciona con contenidos tan importantes como son la educación ambiental, la consideración del cambio climático y la preservación de la naturaleza, el cuidado y atención de todo lo que rodea en bien de todos.

En la comunidad y en las ciudades hay bienes de uso y disfrute de toda la población, por lo que es necesario reforzar en estos alumnos del segundo ciclo el considerarlos, tales como no ensuciar echando papeles y restos de comidas  en las calles, parques, fuentes, teatros, cines.

No maltratar los animales y plantas de parques y jardines zoológicos, ni romper asientos de lugares de uso común  como los cines, bibliotecas, salas de vídeo, teatros, etc.

Cuidar el  patrimonio artístico y cultural de la ciudad donde se vive (edificios conventuales, archivos y bibliotecas, pinturas y ornamentos) es otra acción a consolidar en los escolares mayores.

Es por ello que la realización de campañas, visitas y excursiones y otras actividades colectivas dirigidas al respeto del medio ambiental y social, son acciones que desarrollan el respeto y la consideración a la labor de todos, y que empieza por la propia labor personal.

De igual manera, dada su mayor desarrollo intelectual y posibilidades físicas los escolares del segundo ciclo pueden asumir tareas que impliquen un comportamiento activo hacia el respeto del bien común, y profundizar en los conceptos, estudios e investigaciones que comprueben la necesidad de actuar de modo activo en la preservación de los bienes comunes naturales y sociales.

La pertenencia a asociaciones que promueven el bien común puede ser una vía extra-docente importante para consolidar este respeto al bien común, por lo que debe estimularse la incorporación de los escolares primarios a este tipo de actividades, bajo la dirección y coordinación de la escuela.