Las definiciones que aparecen en el Diccionario de la R.A.E. son bastante escuetas, refiriendo a la honestidad como la compostura, moderación, y respeto a la conducta moral y social que se considera apropiada. A lo cual añaden otras acepciones como recato, decencia, y rectitud del comportamiento.

Otros diccionarios la plantean como la calidad del ser recatado o pudoroso, razonable, justo, probo y recto, evaluando a esta cualidad como sinónimo de honradez, al considerarla como integridad en la actuación personal.

PARTICULARIDADES 1 Y 2 PRIMARIA

La honestidad constituye uno de los valores significativos en la formación de la personalidad del alumno, por cuanto es la base de relaciones personales en las que la proyección hacia el otro implica un afecto personal desinteresado, y un respeto que se fortalece mediante tales interrelaciones. Es necesario aprender. a ser honestos, pues en la primera infancia los niños y niñas como creen que todo les pertenece, y por lo tanto, todos los objetos del mundo circundante son suyos, no tienen consolidadas muy firmes las bases de la conducta y no ven como punible la apropiación indebida de los objetos y juguetes.

Al ingresar a la primaria, el nuevo medio les impone nuevas condiciones y restricciones, y ya el usurpar lo que no es de uno o que forma parte del patrimonio grupal, es mal visto y criticado, ello obliga al niño y la niña a asumir una nueva posición social, en la que el ser honesto constituye una cualidad muy positiva, que suele ser alabada y premiada cuando se manifiesta.

Pero para ello es indispensable saber lo que se puede o no se puede hacer, y que conducta es buena, lo cual es un aspecto fundamental en el desarrollo del concepto general de la honestidad, que otros rasgos más específicos consolidan, como son el respetar a los demás, el no apropiarse de lo ajeno, el ser sincero en las relaciones, no mentir, decir siempre la verdad. Así poco a poco, y trabajando en todos ellos, se consolida la honestidad como un valor general.

Como la honestidad es una cualidad bastante abstracta de comprender por un niño o niña que aún pertenece a la primera infancia, en el primer ciclo se hace imprescindible trabajar esta cualidad mediante comportamientos particulares que vayan poco a poco fortaleciendo a la honestidad como un valor general.

Dado este hecho de ser un concepto general bastante abstracto de comprender, aún para los escolares mayores, es bueno trabajar en los primeros grados del segundo ciclo en aspectos más específicos como son el respetar el patrimonio de los demás, el no apropiarse de lo ajeno, ser veraz y sincero en las relaciones, entre otras.

Es por eso que la realización de actividades en las que se hagan una confrontación de conductas, en las que unas son honestas y otras no, son importantes a hacer con estos alumnos, para ayudarles a diferenciar entre una conducta honesta y la que no lo es, en situaciones bastante semejantes. Por supuesto que el alabar los comportamientos cotidianos que sean demostrativos de una conducta honesta es muy útil de usar en este primer ciclo.

PARTICULARIDADES 3 O SUPERIOR PRIMARIA

En este segundo ciclo, y con el predominio que cobra el pensamiento lógico-verbal, se va posibilitando la profundización de la esencia de un valor tan abstracto como éste, que es demostrable en conductas concretas pero que tiene que generalizarse e interiorizarse para convertirse en una cualidad permanente de la personalidad que permita actuar de dicha manera aunque nunca los alumnos se hayan enfrentado a una situación dada.

La búsqueda de información sobre personas relevantes que se destacan por su honestidad, la oportunidad de hacer entrevistas con los mismos, y la realización de la charla que versen sobre la honestidad, son actividades muy apropiadas para los alumnos del segundo ciclo. De igual manera la elaboración de materiales en los que se plasme a la honestidad como un valor, y la búsqueda en los documentos oficiales de las referencias a la honestidad son también vías y procedimientos para desarrollar el concepto de honestidad.

Conocer por qué un comportamiento honesto logra buenos amigos y un reconocimiento moral, es básico para desarrollar este valor en los alumnos de primaria, y donde esforzarse por hacer algo útil en beneficio de los demás, sin esperar recompensa y solo por el hecho de hacerlo, es importante a estos fines.

En el caso de la formación de una cultura de paz la honestidad se convierte en un pilar de la misma, pues no es posible concebir relaciones basadas en la aceptación, la comprensión y la cooperación, si no se parte de una conducta honesta.