Se considera a la generosidad según el Diccionario de la R.A.E. como la tendencia a ayudar a los demás y a dar las cosas propias sin esperar nada a cambio, así como la inclinación o propensión del ánimo a anteponer el decoro a la utilidad y al interés.

Esto determina que se considere como un valor que destaca la nobleza o grandeza de carácter.

Otros diccionarios la conceptúan de manera muy semejante, como la inclinación a dar lo que se tiene sin buscar el propio interés, o la tendencia a ayudar a los demás sin esperar nada a cambio.

La generosidad define la cualidad del ser humano de dar a los demás, y se suele relacionar con otros valores, como la virtud o la caridad. Este dar a los otros puede tener muchas variantes: dar cosas, dar tiempo, prestar posesiones, perdonar, escuchar, etc., y todos estos actos suponen una decisión en algún momento dado. 

Consiste, por lo tanto, en actuar desinteresadamente a favor de otra persona, aunque ello implique un esfuerzo propio. Ser generoso, por lo tanto, es dar tiempo, entregarse, estar dispuesto a sacrificar para el bien de los demás algo que se guarde para la propia utilización.

PARTICULARIDADES EDUCACIÓN INFANTIL

La generosidad está definida como la inclinación o propensión del ánimo a anteponer el decoro a la utilidad y al interés, mostrando nobleza, valor y esfuerzo en las empresas difíciles.

La persona generosa es noble, desprendida, dadivosa. Al niño pequeño hay que educarle esta virtud, y la mejor forma de hacerlo es el ejemplo personal de quien o quienes lo educan.

Son muchas las actividades que con el fin de formarle este valor, se pueden realizar con los niños, por ejemplo, animándole a ser dadivoso con los demás, o a ceder sus juguetes en el juego.

Para favorecer la formación de esta cualidad pueden crearse múltiples actividades pedagógicas o utilizarse diferentes recursos como conversaciones, cuentos, anécdotas, dramatizaciones, títeres, láminas, canciones, etc., mediante las cuales se refuercen los objetivos propuestos.

La comprensión de lo que se consideran buenas o malas acciones en la actuación  de los demás resulta importante para la formación de los niños pequeños. Para esto deben  aprovecharse determinadas situaciones que se presenten en el transcurso del día para hacerles notar estas acciones en los demás.

De este modo conocerán que son generosos cuando son capaces de compartir los juguetes, caramelos o de prestarse ayuda entre  sí, cuando muestran cierta tendencia a dar algo de sí.

Se debe aprovechar la gran sensibilidad emocional del niño de esta edad para estructurar las actividades de forma que dejen siempre  una vivencia  afectiva perdurable.