La confianza es un valor que se dirige hacia el propio individuo, tal cuando se define como la esperanza firme que se tiene de alguien o algo, la seguridad que alguien tiene en sí mismo o el ánimo, el aliento, y el vigor para obrar; hacia los otros cuando se conceptúa como alguien con quien se tiene trato íntimo o familiar y en quien se puede confiar, como hacia un objeto, cuando se afirma que éste posee las cualidades recomendables para el fin a que se destina.

La confianza suele también valorarse en dos direcciones: del yo a los otros, y de los demás al individuo, en este caso se habla de confianza mutua. En este sentido también suele valorarse como la sencillez, la amistad o la intimidad en el trato. Esto puede llegar también a un extremo, y una acepción importante de la confianza la equivalencia a hacer algo en secreto y con la actitud de que no se divulgue y conozca por los demás.

PARTICULARIDADES EDUCACIÓN INFANTIL

Como parte de la buena formación de los niños de 0 a 6 años, es necesario enseñarlos a tener confianza en los demás. Los niños aprenden de sus interrelaciones con los demás. El destacado científico S.L. Vigostky dio una importancia capital a las relaciones sociales del niño con los otros, (adultos y  niños), ya que, a través de ellas recibe la influencia del medio, sirven de mediadores entre el niño y la realidad en que vive, le dan la estimulación necesaria para el desarrollo, que no se produciría sin esa estimulación.

La confianza mutua es también básica en las relaciones entre los distintos grupos humanos, de ahí que uno de los pilares en una cultura de la paz, sea la confianza que deba existir entre unos pueblos y otros, y que les permita, sobre la base del diálogo, resolver posibles contradicciones.

El niño ha de aprender a confiar en sus amigos, al igual que lo hace con sus allegados en la familia, pues en la base de la amistad descansa la confianza que cada uno de ellos tiene de los otros. esto hace que se puedan realizar grandes tareas en las que cada uno confía en lo que harán los demás, para obtener resultados. 

Es por ello que enseñar al niño a sostener relaciones de confianza mutua es una tarea esencial de la educación, lo que se puede hacer a través de múltiples actividades en la escuela infantil, aprovechando cualquiera de las actividades del programa para hacerlo, o en las acciones de la vida cotidiana en el centro, la casa, o la comunidad cercana.