En el Diccionario de la R.A.E. el término compasión aparece escuetamente definido como el sentimiento de conmiseración y lástima que se tiene hacia quienes sufren penalidades o desgracias. Por su esencia se sinonimia con la caridad, la solidaridad, la misericordia, la lástima o piedad, entre otros, todos los cuales son términos que hablan de una calidad humana basada en el concepto de humanidad y el afecto a los demás.

Así, se suele denominar como compasión a la capacidad de empatía y sentirse cercano al dolor ajeno, y al deseo de ayudarles, con vista a aliviar la situación que provoca la compasión. En la base de la compasión está la voluntad de que los demás no sufran, a partir de un sentimiento de empatía y proximidad hacia los otros, para lo cual es indispensable reconocer la gravedad de su desdicha.

La compasión es un sentimiento de responsabilidad y de preocupación por alguien, penetrando en la esencia del sufrimiento de quien requiere compasión. Ello determina que la compasión es una cualidad humana que requiere la identificación hacia los demás, el análisis de su necesidad, y el deseo de ayudar a resolver la carencia, lo cual la convierte en uno de los valores humanos más elevados. 

La compasión puede igualmente ser enfocada como sentimiento de empatía hacia otros seres humanos, aunque sean diferentes, sobre la base del respeto, por lo que se relaciona de igual manera con el concepto de la diversidad.

PARTICULARIDADES EDUCACIÓN INFANTIL

La compasión es definida como la aflicción por los males ajenos. Es un sentimiento de conmiseración y lástima que se tiene hacia quienes sufren penalidades o desgracias.

Es necesario enseñar al niño que sea sensible ante la enfermedad de sus allegados, de un amiguito, de su mascota, ante cualquier desgracia que ocurra a una persona o animal

La compasión es un valor que nos hace más humanos y sensibles ante el mal ajeno. Es condición indispensable para solidarizarse con las penurias de los países ajenos, y para cultivar una cultura de paz entre los pueblos.

Cualquier oportunidad es buena para enseñar al niño a ser compasivo, tanto en las actividades cotidianas de la vida del niño en el centro infantil como en el hogar.

Padres y educadores serán los encargados de dar con su ejemplo el primer paso hacia el aprendizaje de la compasión.