El amor es uno de los conceptos que aparece con mayor profusión de definiciones y de acepciones, lo cual está dado por la extraordinaria significación que este valor tiene para el ser humano.

Así el Diccionario de la Real Academia de la Lengua española plantea en su primera definición que es un sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser. A continuación destaca que es un sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.

De igual manera se establece que es un sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo, un objeto de cariño especial para alguien.

Otros diccionarios destacan que el amor es un sentimiento de afecto, cariño y solidaridad que una persona siente hacia otra y que se manifiesta generalmente en desear su compañía, alegrarse con lo que considera bueno para ella y sufrir con lo que considera malo. Añaden que es un sentimiento de afecto y cariño, unido a una atracción sexual hacia una persona amada.

Todas estas definiciones apuntan al establecimiento de un sentimiento de un sujeto a otro sobre la base de una atracción física o espiritual, sin embargo se señalan también otras acepciones que vinculan el amor con un conjunto de sentimientos que ligan una persona a otra, o bien a las cosas, las ideas, las actividades, etc.

En este sentido el amor puede tener tantas acepciones como actividades o situaciones tiene el hombre: amor al prójimo, amor filial, amor a la naturaleza, amor platónico, amor propio, amor a la vida, amor sexual, amor al dinero, amor profesional, entre otras muchas.

PARTICULARIDADES EDUCACIÓN INFANTIL

Es muy importante que tanto los educadores como los padres enseñen a los niños y niñas desde pequeños a amar y apreciar el mundo natural y a actuar en correspondencia con estos sentimientos, contribuyendo a su cuidado y preservación. Estas nociones se relacionan estrechamente con el concepto de la paz, que implica, entre otras cosas, que el mundo natural permanezca bello y radiante.

Para lograr esto hay que enriquecer las vivencias de los niños, por eso al planificar las actividades con el objetivo de enseñarlos a amar a la naturaleza, se procurará que estos contacten, lo más directamente posible, con el fenómeno que se analiza, lo observen, pregunten, expresen sus ideas.

Se debe ser muy receptivo a las inquietudes e interrogantes que los niños del grupo tengan acerca de los fenómenos naturales, y utilizarlos para fomentar el amor y cuidado a la naturaleza y realicen acciones en su vida diaria que reflejen una actitud positiva  hacia su conservación.

Se pueden organizar diversas actividades desde paseos, excursiones, visitas, observaciones, trabajo en el huerto o parcela, tareas para el cuidado de las plantas y animalitos domésticos, entre otras.