El amor a lo nuestro, entendido como la implicación e identificación del niño con su país, es un concepto que refiere al amor por su nación, por el suelo natal. La vinculación emotiva del individuo respecto a la nación implica la constante identificación de ésta por aquél. El amor a nuestra nación está determinado por la subjetividad del que siente tal emoción.

Según la Real Academia de la Lengua Española el patriotismo tiene una definición simple: El amor a la patria, y el sentimiento y conductas propios del patriota.

Otros diccionarios son algo más prolijos. Así definen al patriotismo como el sentimiento que tiene un ser humano por la tierra natal o adoptiva a la que se siente ligado por unos determinados valores, cultura, historia y sentimientos. Es el pensamiento que vincula a un ser humano con la que considera su patria.

El patriotismo es un valor superior para los habitantes de un territorio, y honrar a los héroes y próceres, cuidar y seguir las normas de valor que aseguran el bienestar común a los individuos del lugar, son vistos universalmente como valores patrios.

Las acciones llamadas patrióticas son acciones que sirven para mostrar el amor del sujeto hacia su país. El patriotismo es el valor que procura cultivar el respeto y amor a la patria, mediante el trabajo y la contribución personal al bienestar común.

Es una afirmación o sentimiento de los que perteneciendo a una comunidad nacional, defienden su unidad, se esfuerzan por su prosperidad y consideran de una manera especial los vínculos que les unen a sus compatriotas.

El patriotismo se manifiesta a través de múltiples valores que transmiten los ciudadanos de un país: trabajo, conducta social, respeto a las normas y costumbres, solidaridad, cooperación y ayuda mutuas, entre otros muchos.

PARTICULARIDADES EDUCACIÓN INFANTIL

El amor a lo nuestro, entendido como la implicación e identificación del niño con su país, es un concepto que refiere al amor por su nación, por el suelo natal. La vinculación emotiva del individuo respecto a la nación implica la constante identificación de ésta por aquél. El amor a nuestra nación está determinado por la subjetividad del que siente tal emoción.

Cuando el individuo percibe que la que siente como nación sufre algún ataque u ofensas de terceros, su sentimiento puede adquirir connotaciones ideológicas y políticas que, en esencia, no posee. Históricamente, las guerras han sido puntos álgidos en la historia, al ser éste apelado como elemento de cohesión frente a la amenaza de lo querido como propio, la nación.

En el caso de las edades que nos ocupan, las actividades en que el niño se pone en  contacto con el mundo social y natural son un marco propicio  para desarrollar en ellos diferentes sentimientos, entre los cuales se le concede especial importancia a los sentimientos de amor a sus raíces. Los contenidos permitirán formar en los niños sentimientos de amor hacia su escuela, su país, los símbolos y héroes, y tener sentimientos de pertenencia hacia su país natal, todo lo cual contribuye a la educación.

Por supuesto para el niño de estas edades el concepto real de nación no es asequible, pero si puede entender cosas que más tarde se van a relacionar con la manifestación de ese sentimiento y que puede aprender a respetar, querer y venerar desde etapas muy tempranas.